La importancia de jugar con su bebé
1 Enero 2026
Padres al dia
Jugar es la primera forma que tiene un bebé de descubrir el mundo. A través de ello explora su entorno, se reconoce a sí mismo y aprende a relacionarse con los demás.
Esta experiencia temprana es clave para su desarrollo integral, porque fortalece el apego, estimula las habilidades sociales y abre la puerta al aprendizaje. Desde los primeros meses, cada momento lúdico se convierte en un beneficio para su crecimiento.
BENEFICIOS DEL JUEGO EN EL BEBÉ
Área de desarrollo: Físico
Beneficios principales: Ayuda a desarrollar habilidades motoras finas y gruesas, mejora el equilibrio, la coordinación y la fuerza.
Área de desarrollo: Cognitivo
Beneficios principales: Estimula la atención, la memoria, la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la creatividad.
Área de desarrollo: Social y emocional
Beneficios principales: Proporciona un entorno seguro para expresar emociones, desarrollar habilidades sociales y aprender a regular el comportamiento.
Área de desarrollo: Lenguaje
Beneficios principales: Favorece las habilidades lingüísticas, ya que ofrece oportunidades para hablar, escuchar y comunicarse.
Área de desarrollo: Moral
Beneficios principales: Ayuda a comprender normas y valores sociales, fomenta el sentido de justicia y la empatía.
¿A QUÉ JUGAMOS?
La elección del juguete o del juego debe ser acorde con la edad. El exceso de estímulos, lejos de potenciar, puede debilitar la creatividad, la motivación y la capacidad de disfrute.
En cuanto a la frecuencia: basta con incorporar algunas actividades de juego a lo largo del día para estimular habilidades sociales como el contacto visual y el apego. La duración debe ser breve, de unos minutos por actividad, para evitar sobreestimular al bebé.
Juegos y juguetes para bebés de 0 a 6 meses
- El mejor juguete es otro ser humano: disfrutan el contacto, las caricias y los sonidos que les hacemos.
- Explorar su propio cuerpo y sonidos: descubrir manos, pies y la voz, mirarlos, tocarlos y escucharse.
- Objetos y juguetes seguros con colores contrastantes, sonidos y diferentes texturas: estimulan la exploración motriz, favorecen la coordinación y ayudan al cerebro a formar conexiones para futuros procesos mentales.
- Juegos simples como esconderse y aparecer, o mirarse en el espejo.
- Alentar la sonrisa con muecas y contacto visual.
- Movimientos de balanceo y vaivén del baile para promover equilibrio y coordinación.
- Sonajeros y juguetes musicales: motivan a mover la cabeza hacia el sonido y a intentar agarrarlos.
- Mordederas o juguetes de dentición: alivian las encías dolorosas.
Para jugar, los niños necesitan que los padres se mantengan cerca, les presenten los juguetes y los acompañen en sus juegos con entusiasmo, compartiendo emociones y retos, y, por supuesto, divirtiéndose junto a ellos.
Lic. Claudia Marecos
Psicóloga Clínica
Reg. Prof.: 1566




