Como proteger la tiroides
1 Diciembre 2025
Consultas al doctor
La tiroides es una glándula endócrina pequeña pero poderosa, con forma de mariposa, ubicada en la parte inferior y anterior del cuello. Su función principal es producir y liberar las hormonas T3 y T4, que intervienen en múltiples procesos vitales. Por eso, cuidar la tiroides es esencial para el bienestar general.
¿Qué hacen las hormonas tiroideas?
Las hormonas T3 y T4 participan en funciones clave del organismo, como:
- Regulación de la temperatura corporal.
- Ritmo cardíaco.
- Actividad del sistema nervioso.
- Desarrollo y crecimiento infantil.
- Metabolismo de las grasas.
- En mujeres: regulación del ciclo menstrual y fertilidad.
Señales de alerta:
Cuando la tiroides no funciona correctamente, pueden aparecer síntomas como:
- Bulto visible en la base del cuello.
- Cambios en el peso corporal sin causa aparente.
- Intolerancia marcada al frío o al calor.
- Alteraciones en el ritmo cardíaco.
- Irritabilidad, depresión o cambios bruscos de ánimo.
- Piel seca, caída del cabello, uñas frágiles.
- Estreñimiento o deposiciones más frecuentes de lo habitual.
Nutrientes que ayudan:
Yodo: Es esencial para la producción de hormonas tiroideas. Se recomienda consumir sal yodada, pero con precaución en personas con enfermedades tiroideas, ya que el exceso puede ser perjudicial.
Selenio: Ayuda a proteger y regular la función tiroidea. Está presente en alimentos como atún, sardinas frescas, aves, mariscos, nueces, huevos y carne de oveja.
Zinc: Contribuye a la activación de las hormonas tiroideas. Se encuentra en carnes y legumbres.
¿Qué pasa con el gluten?
El gluten no afecta directamente la función ni la inmunidad tiroidea. Solo se recomienda evitarlo si la persona tiene además diagnóstico de celiaquía, para mejorar la salud intestinal.
Medicamentos que pueden influir
Algunos medicamentos esenciales para otras enfermedades pueden alterar la función tiroidea o modificar los valores del perfil tiroideo en sangre. Entre ellos:
- Anticonvulsivantes.
- Fármacos para el Parkinson.
- Algunos antidepresivos.
- Consumo prolongado de grandes cantidades de yodo.
- Medicamentos utilizados en oncología, enfermedades inflamatorias y reumatológicas.
Esto no significa que deban suspenderse, pero sí que requieren controles tiroideos regulares, al menos dos o tres veces al año.




