Como practicar un colecho seguro
1 Octubre 2025
Padres al dia
El colecho es la práctica en la que la madre y su bebé comparten la misma cama durante toda o parte de la noche. Se diferencia de la cohabitación, que consiste en compartir la habitación, pero con el bebé durmiendo en una cuna cercana a la cama de los padres.
Beneficios del colecho
- Mejora la calidad del sueño: tanto para el bebé como para los padres. Favorece un descanso más reparador, con menos despertares nocturnos y mayor sincronización en los ciclos de sueño. Esto reduce el estrés y mejora el bienestar general.
- Fortalece el vínculo afectivo: la cercanía física y la respuesta inmediata a las necesidades del bebé promueven un apego seguro y una relación emocional más profunda. También favorece el desarrollo neuronal y la capacidad de autorregulación ante situaciones de estrés.
- Facilita la lactancia materna: especialmente en los primeros meses. El colecho permite amamantar con mayor comodidad y frecuencia. Los bebés que duermen junto a sus madres suelen mamar hasta tres veces más durante la noche.
- Regula la temperatura corporal: el contacto piel con piel ayuda a estabilizar los sistemas cardíaco, respiratorio y térmico del bebé, especialmente en ambientes fríos.
- Reduce los llantos nocturnos: la proximidad y la atención rápida disminuyen los episodios de llanto, generando mayor tranquilidad para todos.
Recomendaciones para un colecho seguro
Aunque el colecho puede ser una alternativa válida, es fundamental seguir ciertas pautas para evitar riesgos como asfixia, sofocación o el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante:
- El bebé debe dormir siempre boca arriba, nunca de lado ni boca abajo.
- El colchón debe ser plano y firme. Evitar colchones de agua, aire, hamacas o sillas tipo baby seat.
- Asegurarse de que el bebé no pueda caerse ni quedar atrapado entre huecos o estructuras.
- Evitar el uso de almohadas, mantas gruesas, peluches o acolchados cerca del bebé.
- Verificar que nada cubra su cabeza durante el sueño.
- No abrigar al bebé en exceso.
- Evitar el colecho si alguno de los padres tiene una condición médica que disminuya la capacidad de respuesta (como fiebre, epilepsia, etc.).
- No dormir con el bebé si se han consumido somníferos, alcohol o medicamentos que afecten el estado de conciencia.
- No compartir la cama si alguno de los padres es fumador. No se debe fumar en la habitación.
- No permitir que mascotas compartan la cama con el bebé.
Situaciones en las que no se recomienda el colecho
Según la Asociación Española de Pediatría, el colecho no es aconsejable en los siguientes casos:
- Bebés prematuros o con bajo peso al nacer.
- Padres en situación de cansancio extremo, especialmente en el postparto inmediato.
- Cuando se comparte la cama con otros niños, familiares o múltiples personas.
La decisión de dormir con los hijos debe ser tomada por los padres, ya sea optando por el colecho o la cohabitación. Ambas prácticas pueden ser válidas y beneficiosas si se respetan las recomendaciones de seguridad.
Su bebé sentirá bienestar al saber que está cerca para calmarlo, alimentarlo y acompañarlo en sus primeros meses de vida.
Lic. Claudia Marecos
Psicóloga Clínica
Reg. Prof.: 1566




