Ausencias en la mesa de fiestas
1 Diciembre 2025
Padres al dia
La temporada de fiestas suele estar asociada con momentos de alegría y celebración, pero para muchas familias también puede convertirse en un recordatorio doloroso de las ausencias.
El lugar vacío en la mesa, la foto familiar incompleta y el abrazo que ya no está presente pueden intensificar sentimientos de tristeza, nostalgia y soledad. Lejos de ser un signo de debilidad, estas emociones forman parte natural del proceso de duelo y merecen ser reconocidas y acompañadas.
Adaptarse a la pérdida implica enfrentar el dolor y continuar con la vida cotidiana, incluso con ese vacío presente.
En fechas como Navidad o Año Nuevo, este equilibrio se ve desafiado por la presión social de "estar bien". Por eso, es importante reconocer, validar y permitirse sentir tristeza también en estas fechas.
Gestos que sostienen el vínculo
Existen formas sencillas de gestionar estas emociones, manteniendo el vínculo con quienes ya no están físicamente:
- Recordar y compartir una anécdota.
- Encender una vela.
- Preparar una comida favorita.
- Dedicar un brindis.
Estos gestos ayudan a recordar con cariño, a darles un lugar simbólico en la celebración y a romper el silencio que muchas veces rodea el duelo. Además, permiten sentirse acompañado por quienes sí están presentes, evitando la sobreexposición al dolor.
El valor de compartir lo que duele
El dolor compartido suele ser más llevadero. Hablar con alguien de confianza sobre lo que se extraña, expresar libremente las emociones, puede disminuir la sensación de soledad.
Por otra parte, hay momentos en que la tristeza se vuelve abrumadora. Si el dolor interfiere en el descanso, las rutinas o las relaciones, buscar ayuda profesional no es un signo de debilidad, sino un acto de autocuidado.
Fiestas reales, no perfectas
Las fiestas no tienen que ser perfectas ni completamente felices. Reconocer la ausencia, dar lugar a las emociones y, al mismo tiempo, expresar gratitud por quienes sí están presentes es una forma saludable de transitar estos momentos.
Este diciembre, en medio de las luces y los brindis, es válido permitirse sentir y recordar. Transitar un duelo no significa olvidar, sino aprender a gestionar lo que se siente, cada uno a su propio ritmo.
Lic. María José Rodríguez
Psicóloga
Reg. Prof.: 8091




